miércoles, 3 de diciembre de 2008

Tutorial: Trabajando el cuero - El hueco relieve

En este tutorial, voy a mostrar una técnica para la decoración de cuero. Técnicas hay muchas, y en función del tipo de piel que tengamos entre manos, nos van a resultar más convenientes unas y otras. Podemos ver una explicación de las técnicas más habituales.

Lo que vamos a realizar es un o un cacho de cuero de vaqueta. He entrecomillado ambas palabras porque no es exactamente ninguna de la dos.

Lo normal en estos casos sería repujar el cuero, pero la vaqueta (como muchos ya sabréis) es un cuero por lo general bastante grueso, y aunque se puede hacer, es bastante reticente a esta técnica.

El repujado implica poner el cuero sobre plastilina, y hundir (por la parte de la carne) con buriles, hasta conseguir la profundidad adecuada. Cuando le damos la vuelta, obtenemos un relieve estupendo.

Como ya he dicho, la vaqueta en función de su grosor y dureza se resiste bastante, por lo que tendremos que usar otra técnica, que podría ser bien el o el (que es la que yo voy a utilizar).

Diferencias entre las distintas técnicas

La principal diferencia entre relieve y hueco relieve es que el primero consiste en hundir el fondo y el segundo en hundir el dibujo, como se observa en la siguiente imagen.

Cuero decorado con grifos rampantes

Materiales necesarios

  • Cuero de vaqueta: de unos 2 o 3 mm de espesor.
  • Tinte para cuero: en mi caso me decidí por el negro.
  • Betún de Judea.

Herramientas necesarias

Unos buriles (como los que se usan para modelar) son lo más indicado para realizar esta técnica. Se pueden conseguir en tiendas de manualidades, y los hay con multitud de cabezas. Para mí las más útiles son las palas (sobre todo la pequeña).

Distintos buriles para repujado

Si no podéis disponer de ellos, hay maneras de improvisarlos. Véase como ejemplo mi primer escarceo en esta técnica (la foto de los grifos enfrentados que puse más arriba), está realizada con un destornillador plano pequeño y un remache ciego de aluminio, emulando al buril de pala y al de bola respectivamente.

Tutorial

La técnica del hueco relieve, consiste en hacer un hundimiento del dibujo por la flor del cuero, trabajo que realizaremos con los buriles.

Se denomina (artísticamente) hueco relieve, a los dibujos o figuras que están por debajo de la superficie de la pieza. Esto es muy común en los , y se suele emplear para denominar trabajos en piedra.

Antes de nada, y de intentar algo complicado, coged un retal de cuero de la pila de "piezas defectuosas" y haced unas pruebas con formas sencillas, probad acabados, técnicas de tintado, etc. Ese tipo de cosas que después evitan errores irreparables en la pieza que debía ser definitiva.

Lo primero, como de costumbre, es saber que dibujo se va a hacer en el cuero. Claramente hay dos opciones, o buscar algo por internet que nos guste, o dibujarlo nosotros mismos.

Yo busqué por internet, y me decanté por una silueta de dragón (que típico), entre las cuales me quedé con esta, que aunque es un poco grande, me parece de una dificultad extrema, por lo que ganó muchos puntos.

Dragón tribal para realizar sobre cuero

¿Y ahora como trasladamos ese pedazo de dibujo al cuero?

La opción más lógica es quizá la más estúpida, y es dibujarlo a mano. Ya os digo que lo descartéis a no ser que seáis unos fuera de serie.

La segunda opción, mucho más fácil de realizar, es imprimir la silueta, poner el papel sobre el cuero, y repasar con un lápiz por encima de todos los bordes. Cuando levantemos el lápiz, tendremos la silueta en el cuero.

La tercera opción (que es la mejor de todas) es imprimir la silueta, pero en vez de trasladarla directamente al cuero, es pasarla primero a papel cebolla (también puede imprimirse directamente sobre papel cebolla), y después con el papel cebolla, traspasarlo al cuero.

Dibujo traspasado a papel cebolla

¿Por qué hacer este paso intermedio?

Principalmente para evitar que si se nos mueve (por cualquier motivo) el papel (nos demos cuenta o no) poder rectificar la posición del mismo con seguridad, puesto que el folio blanco normal no transparenta y nunca sabemos a ciencia cierta si la cosa se ha movido o está bien puesto, y puede acabar siendo un desastre. Como alguno comenta por este mundillo, "te enseño mis errores para que los cometas tu".

Os recomiendo humedecer un poco el cuero antes de trasladar el dibujo, para facilitar la operación de perfilado.

Humedeciendo el cuero con una esponja

El perfilado yo lo realizo con el buril de punta, pero con un lápiz o un bolígrafo también puede servir.

Perfilamos el dibujo sobre el cuero

Una vez el dibujo está en el cuero, lo remojamos muy bien, y preparamos un bol de agua y una esponjita para ir humedeciendo el cuero, que se secará a medida que trabajamos. Y con esto estamos listos para empezar a hundir.

Dibujo trasladado al cuero

Primero perfilar con un buril de punta. Tened cuidado en este punto con bordes que estén cercanos. ¿Por qué? Principalmente, porque la capa mas externa del cuero, aunque flexible, cuando hundes un punto, tiende a tirar de toda la piel que hay a su alrededor.

Me ha quedado un poco mística la explicación, pero haber si con un dibujo lo explico algo mejor. En definitiva lo que pasa es que si hay 2 bordes hundidos cerca, uno va a tirar del otro (deshundiéndose mutuamente) hasta que, con paciencia, estiremos la piel, y permita tener las dos partes hundidas.

Efectos producidos por hundir una sección de piel

El dibujo representa a la izquierda la piel antes hundir nada, y vemos como los cuadrantes están rectos, al hundir (en la parte de la derecha) la zona oscura, vemos que las líneas antes rectas, se curvan hacia la zona hundida. Como ya digo, la manera de evitar esto, es paciencia y repasando todos los borde cada poco tiempo.

Nota posterior

En los comentarios de esta entrada, dan como posible solución a este problema repasar con cúteres de precisión las siluetas. Lo he probado, y aunque el acabado no es exactamente el mismo, facilitar mucho esta labor. Así que podéis primero perfilar con el cúter de precisión, y luego comenzar a hundir.
Hundiendo el dibujo

Para hundir zonas más precisas o presionar más, usamos la pala, pequeña o grande según la situación, y en caso de grandes zonas a hundir, la bola, alisando uniformemente con la pala grande (este no es mi caso, pues no hay grandes zonas a hundir). También se puede usar para perfilar (con zonas ya hundidas) el lateral de la pala pequeña.

Hundiendo y tintanto el dibujo

Tras arduas horas de trabajo, obtenemos algo como esto. Bueno igual como esto no, pero seguro que se asemeja al dibujo del que partimos.

Ahora hay que dejar secar la pieza. Una vez seca, procedemos a tintar las zonas hundidas (se podría hacer al revés o tintes a distintos colores, o incluso con betún de Judea).

Para tintar con precisión, ni pincelitos, ni esponjitas, ni ostias… Que al final tintamos lo que no es y puedes intentar limpiarlo con alcohol pero no queda bien, y estropeamos un trabajo que iba como la seda. Así que nos curamos en salud, cogemos el buril de punta, la mojamos en tinte y con paciencia lo tintamos todo.

Hundiendo y tintanto el dibujo

No es el método más rápido (de hecho casi lleva más tiempo tintarlo que hacer el hueco relieve), pero el acabado es maravilloso. Yo, como observareis en las imágenes, he tintado a medida que avanzaba. Me gusta ver que avanzo, más que nada.

Pieza terminada

Finalmente me decante por envejecer un poco el cuero con betún de Judea, y el acabado me gusta mucho, le da un toque mucho más profesional. Luego procedemos a darle una mano de para nutrir y proteger un poco todo el maravilloso trabajo que acabamos de hacer.

Pieza terminada con betún de judea

Si todo nos ha salido bien, tendremos un maravilloso dibujo en el cuero, que podremos utilizar para múltiples piezas. Espero que os sirva de ayuda a aquellos que no os atrevíais a hacerle perrerías al cuero.

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