lunes, 2 de febrero de 2009

Tutorial: Jarra de cuerno (I)

Aquí os traigo dos tutoriales sobre como fabrican unas de vaca, al más puro estilo .

Cuerno antiguo Cuerno antiguo para beber

He decidido dividirlo en 2 partes dada la extensión de los mismos. En esta primera parte comparto con vosotros este relato/tutorial aportado por capadearmadillo. Dejo el texto tal cual me lo envió, junto a una aclaración al final.

Tutorial

Hola amigos, os voy a relatar mi traumática experiencia a la hora de trabajar el cuerno, para que así la podáis recrear vosotros en casa.

Todo comienza una tarde como cualquier otra, haciendo preparativos para una partida de medieval. Pensé que por qué no me animaba a llevar un cuerno para beber. Tras un par de días rebuscando en chinos y otras tiendas de mi barrio no encontré nada que se asemejara a un cuerno así que tomé una decisión que, a todas luces, no fue la correcta. Decidí que si deseaba un cuerno ¿Dónde mejor que en un matadero?

Antes de emprender tu primer viaje al matadero entérate qué tipo de bichos matan en tu matadero habitual. Como descubrí yo por experiencia propia, no en todos los mataderos matan vacas (suponiendo que quieras cuernos de vaca), lo ideal es llamar antes. Además si llamas antes puedes decir que te los tengan preparados para un día en concreto, yo hice 2 viajes, uno para pedirlos y otro para recogerlos.

Cuando llegué al matadero en cuestión me salió el amable señor con el que había hablado unos días antes y me dijo que pasara. En un rincón de una mugrienta habitación descansaba una bolsa enorme que el matavacas señaló como mía. Yo le había pedido unos 10 o 12 cuernos, más o menos los que allí había, sin embargo la bolsa pesaba unos 40 kilos… 40 kilos de cuernos… sin duda parecía sospechoso. Cargué la bolsa en el coche y me dije, en el peor de los casos me ha salido gratis.

Había hablado con mi amiga B para llevar los cuernos a su casa en cuanto los fuera a recoger, al fin y al cabo a B le encantan todas las cosas que son de artesanía y estaba tan emocionada como yo con la idea de fabricar cuernos. Ya antes de abrir la bolsa el olor no era demasiado agradable, pero cuando nos decidimos a descubrir el contenido del plástico, una oleada de pútrido olor nos golpeó en la nariz como si de un bate de béisbol se tratara. B saltó de emoción al ver los cuernos.

Cuerno en la bañera Cuernos frescos en la bañera

Los volcamos en la bañera y tenían este aspecto. Como veis no es demasiado agradable. Es un amasijo de sangre, médula, pelo y cuernos de vaca. Como anécdota contar que llegaron unas amigas de B y empezaron a sacarse fotos con los cuernos mugrientos… las niñas de hoy en día ya no son lo que eran.

Como podéis ver el tamaño de alguno de los cuernos es bastante exagerado… me dijeron que en aquel matadero mataban vacas, aunque yo creo que se les coló algún dragón porque si no, no se explica el tamaño descomunal de alguna de las vacas que se suponen de consumo diario.

Llenamos la bañera con agua y después echamos (medio litro). Salió una cantidad de mierda bastante considerable, pelos, coágulos y una curiosa espumilla blanca flotaban en el agua. Vaciamos la bañera y el interior de los cuernos del agua sucia y repetimos el proceso.

Cuernos en agua con lejía Cuernos en agua con lejía

Permanecieron un día en la bañera. No es aconsejable dejarlos más de este tiempo porque si no amarillean.

Al día siguiente volví a casa de mi amiga B. Probamos varios métodos para vaciar los cuernos, la que veis es bastante dura y no conseguimos romperla. Descubrimos que si hervíamos los cuernos la médula sale sola y de una pieza. Este método solo nos sirvió con el cuerno más pequeño, el resto no cabían en la olla más grande que B tenía.

B cargó los cuernos en su coche y los llevó a su casa en la aldea. Habló con su padre (otro aficionado a la artesanía) y entre ambos idearon un sistema para hervir los cuernos. Cortaron un bidón típico de aceite o gasolina lo suficientemente grande como para que cupieran los cuernos y los pusieron en la barbacoa.

Hirviendo los cuernos Hirviendo los cuernos

Lo que veis en la foto es el aspecto que tienen los cuernos al hervirlos. Huelen como cualquier cocido pero con los ingredientes podridos, los que sean un poco sensibles a malos olores encarguen este proceso a alguien que no lo sea.

Cuernos hervidos Cuernos hervidos

Para este proceso necesitareis algo para pescar los cuernos del agua hirviendo y algo con gancho para extraer la médula. En el caso de que la médula no salga prueba hirviendo más. Si aun así no sale es porque seguramente la forma del cuerno no permite sacarla, la solución a este problema es serrar un trozo de cuerno e ir probando a sacarla.

Los cuernos vacíos siguen oliendo fatal, tienen como una especie de gelatina sangrienta pegada a la cara interior, además siguen teniendo el pelo pegado. Para limpiar el interior del cuerno necesitaras: Sosa, una escobilla de las que se usan en los laboratorios (no son difíciles de conseguir), jabón y cloro de piscina. Empezamos dejando los cuernos en sosa durante una hora, si se dejan mucho más tiempo el cuerno se disuelve y se reblandece. Se lavan los cuernos con la escobilla y el jabón, si tienen más mierda se vuelven a dejar en sosa y a lavar. Para quitar el olor a mugre dejamos el cuerno durante 3 horas en el cloro de piscina; esto hará que blanquee un poco.

B llegó a su piso el domingo por la tarde con los cuernos inmaculados… o al menos en su interior. Como bien reflexionamos ese día, las vacas no se cuidan demasiado los cuernos. Cientos de cicatrices y arañazos llenos de mierda daban un aspecto bastante poco bello al cuerno, había que hacer algo para que quedaran bonitos, para sacar su belleza interior. En este punto necesitareis lo siguiente: , lijas de distintos granos, limas de distintos granos, mascarilla, gafas (opcional), , sierra, y un lugar donde puedas producir grande cantidades de polvo de cuerno.

Lo primero es comprobar la consistencia de las distintas partes del cuerno. Por algún motivo que no alcanzo a entender, el cuerno suele tener partes blandas en la parte superior (vamos a llamar superior al lado contrario a la punta). Con la sierra corta hasta donde sea todo el cuerno duro, cuando lo hagas ten en cuenta que si lo vas a usar para beber el corte debe ser recto y en el ángulo que te sea cómodo para que no se te derrame la bebida que vaya a contener. Si vas a usar el torno para esta tarea y/o para otras posteriores, es muy aconsejable acolchar las “pinzas” del torno con gomaespuma o algo similar para no dejar feas marcas en el cuerno.

El siguiente paso es ver si hay algún tajo tan profundo que no vayas a poder limar. La mayoría de los tajos son bastante superficiales y no hace falta rellenarlos con resina, pero hay cuernos que están totalmente astillados en la punta y que si tratas de lijar eso puede que hagas un agujero. Rellena con resina estas cicatrices y déjalas hasta que seque la resina.

Detalle de daños de un cuerno Detalle de daños de un cuerno

Lo siguiente es pulir, pulir, pulir, pulir, pulir y pulir. Empieza con la lijadora con el papel de lija de grano más grueso. Lija bastante hasta que hayas conseguido eliminar la mayoría de los cortecitos. A veces hay que tener paciencia y darle a una parte con bastantes ganas porque lo que parecía un corte bastante superficial tiene algo más de profundidad. Generalmente si vas a llegar al interior te darás cuenta bastante antes, a nosotros no nos ha pasado, no creo que haya cortes que lleguen hasta adentro. Otro asunto es el color de las distintas capas del cuerno, elimina las partes más feas a base de pulido y más pulido. ¿Ves todas las rallitas de la parte más cercana a la punta? Todo eso sale a base de pulir.

Cuerno en tornillo de banco Cuerno en tornillo de banco

Cuando estés cansado de pulir durante varios días y encuentres algún tajo que sea difícil de eliminar mediante el método de la pulidora toma tu juego de limas y con cuidado de no dejar un socavón en el cuerno, dale con la lima tratando de suavizar la parte de alrededor.

capadearmadillo sosteniendo un cuerno capadearmadillo sosteniendo un cuerno

Una vez estés contento con el resultado cambia de lija en la lijadora a una de un grano más fino. Dale durante bastante tiempo por todo el cuerno aunque no tenga ninguna imperfección. La diferencia la notarás tanto en el tacto como en el brillo(como en la cantidad de polvo). Por último pule el cuerno con para conseguir un acabado brillante y agradable al tacto. Yo me pasé puliendo mi cuerno alrededor de 13-14 horas en total, en cuernos más pequeños el trabajo es menor.

Una vez hayas llegado aquí sabrás que el cuerno está casi listo. En principio ya puedes beber del cuerno pero al ser el hueso poroso tiende a chupar el líquido que le metas. Aunque lo laves el cuerno va a oler un poco a lo que tenía antes y cuando vuelvas a rellenarlo te sabrá a lo que le echaste la última vez. Para ello está el barniz alimentario. La verdad es que no tengo ni idea de donde se consigue, nosotros lo obtuvimos porque el padre de B trabaja en una fábrica de conservas y es el que se usa para que las latas no se oxiden.

En teoría el barniz seca a 200ºC durante 20 minutos. Nuestra primera prueba con un trocito de cuerno fue un completo fracaso. El cuerno se resquebrajaba fácilmente y olía a cuerno quemado. Ahora mismo hemos conseguido secar este barniz a 120ºC sin que se nos quemara el cuerno. Aun no hemos probado con ningún cuerno entero porque estamos pensando el hacerles unos cuantos grabados, pero esto es algo de lo que hablaremos en otro artículo.

Antes de dar el artículo como finalizado quiero advertiros sobre como no hacer cuernos para soplar. Nosotros destrozamos un par de cuernos intentando cortar la punta para hacer un cuerno de soplar. Nuestro mejor logro fue colocar un trozo de caña de bambú bastante gruesa y ajustarla al agujero que abrimos con gomaespuma. Soplando por la caña sí que hicimos que sonara, pero nunca directamente del cuerno.

Bueno, espero que os haya gustado mi experiencia con el trabajo de cuernos y que os animéis a probarlo. Como conclusión final os digo que a menos que consigáis cuernos grandes os sale mucho más rentable comprarlos en cualquiera de las tiendas de Internet que los venden (nunca más de 15 €). El gasto y el trabajo que llevan no compensan a menos que encuentres cuernos grandes de los que no venden en las tiendas.

Saludos cordiales.
Capadearmadillo

Aclaraciones

El autor, después de leer el tutorial se dio cuenta de que obviaba algunos detalles de cierta importancia, sobre todo si llegado el momento, alguien quiere fabricarlos. Aquí añado sus sabias experiencias:

La disolución de sosa es 1N (1 normal), cosa importante para no pasarse con la sosa y quedarte sin cuerno. Por otra parte la resina es resina epoxi.
Resumen de materiales:
  • Cuernos.
  • Lejía.
  • Sosa caústica (disolución 1N)
  • Jabón.
  • Cloro de piscina.
  • Resina epoxi.
  • Barniz alimenticio.
Resumen de herramientas:
  • Cepillos/escobillas de limpieza
  • Lijadora.
  • Lijas de distintos granos.
  • Limas variadas.
  • Lana de acero.
  • Tornillo de banco.

En la os mostraré un método alternativo de curado del cuerno de la mano de .

Espero que os haya servido de ayuda. ¡Un saludo!

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