martes, 15 de octubre de 2013

Tutorial: Brazalete celta

¡¡¡HEY POLLOS!!! Traigo, por fin, nuevo material al blog y, como adelantaba hace meses por y , lo hago con un brazalete celta hecho a base de cartón y pasta de sal. Para aquellos que no me siguen por las redes sociales, el motivo de mi larga ausencia ha sido mi reciente paternidad (una maravillosa niña llamada Zoey) que nos ha tenido muy ocupados.

Centrándonos un poco más en el tutorial, esta pieza se me ocurrió ya un año, tras acabar un rollo de cinta de regalo y ver que esta venía enrollada sobre un circulo de cartón duro. Por inspiración divina me la puse en el brazo y era del tamaño exacto para mi bíceps y así, de la nada, surgió este brazalete.

brazalete celta

Para darle un poco más de vida al brazalete, quise hacerle una decoración simple pero resultona, y buscando un poco por internet me llamaron la atención algunos brazaletes de corte céltico y me pareció un buen motivo en los que inspirarme.

Tutorial

Como pretendo hacer habitual, he preparado un video tutorial para que se vea todo de manera mas gráfica. Aun me falta algo de rodaje en este campo (enfoque, timing o iluminación) y aprender a difenciar cuando está grabando la cámara y cuando no. El video va a quedar un poco cortado al final por este último motivo, pero aún así pienso que me ha quedado bastante bien.

Materiales utilizados:
  • Cartón
  • Pasta de sal
  • Agua
  • Cola blanca
  • Pintura acrílica
  • Barniz
Herramientas utilizadas:
  • Cinta métrica
  • Cúter
  • Buril de pala
  • Pinceles
  • Horno

Partimos de un círculo rígido de cartón duro de unos 2 a 3 mm de espesor. Podemos bien utilizar un círculo ya prefabricado como yo, o realizarlo a partir de una tira de cartón duro, aunque debemos contemplar el problema de que la juntura será más débil y deberemos reforzarla, por ejemplo usando dos tiras de cartón de 1,5 mm superpuestas haciendo que las junturas del círculo queden enfrentadas.

tiras de cartón Disposición de la tiras de cartón

Sabiendo ahora cual es el elemento que va a servir de base para trabajar, debemos diseñar la ornamentación. Para ello es fundamental saber cuál es la superficie exacta con la que contamos para trabajar. Os recomiendo encarecidamente medir con una cinta métrica la circunferencia exterior y la altura del círculo y traspasarlo a papel, ya que resulta más fácil trabajar sobre una superficie plana que sobre una curva, y además así podemos realizar muchas pruebas sin dañar o machacar la base.

Sobre este rectángulo podemos realizar esbozos de diferentes diseños hasta dar un con uno que nos convenza. Debemos recordar que los dos extremos del papel en el círculo van unidos por lo que, si realizamos un diseño continuo, ambos extremos del diseño deben encajar.

bocetos Diferentes bocetos de decoración

Tras algún que otro esbozo, me decanté por un diseño con una zona central donde situé una triqueta (que finalmente no realicé) y de ahí se extiende hacia los lados un motivo de tipo céltico entrelazado.

Para traspasarlo al círculo, podemos hacerlo directamente sobre el mismo, pero como ya comenté antes, es más fácil hacer el diseño definitivo en un rectángulo y pegarlo al círculo con un poco de cola blanca. De este modo nos queda perfectamente marcada sobre el dibujo la guía que debemos seguir para realizar la decoración. Yo realicé este diseño definitivo ayudándome del ordenador, a través de una aplicación CAD e imprimiéndolo luego en papel, para intentar que quedase lo mejor posible.

Antes de ponernos con la masilla adaptamos la base, de ser necesario, al diseño. Esto es, en mi caso, realizar unas incisiones en forma de triángulo a lo largo de los bordes para que el brazalete quede más equilibrado respecto a al relieve que voy a aplicar.

realización de incisiones pieza con incisiones Incisiones decorativas en los bordes

Voy a usar pasta de sal para realizar los relieves de la decoración, pero se puede usar cualquier otro tipo de masilla que agarre bien o incluso otros materiales, todo depende de qué tipo de decoración busquemos. La pasta de sal os explico cómo hacerla en esta entrada y como mentaba en ella, es mejor ir trabajando con cantidades pequeñas teniendo siempre a mano un bol con agua para ir humedeciendo con un pincel la zona con la que estemos trabajando para evitar que se reseque.

Para el relieve no se requiere más que un poco de maña y mucha paciencia. Moldeamos un churrito de masa con las manos, aplicamos cola blanca en la zona donde vamos a pegar la pasta, y así hasta acabar el brazalete. Para ir dándole a todo su forma y llevar la masilla por el camino correcto yo me ayudo de un buril de pala pequeña, pero podéis usar cualquier herramienta que os pueda ir bien para vuestra decoración, como un destornillador, unos palillos, etc. No hay porque gastarse dinero en herramientas de modelado.

enmasillando brazalete enmasillando brazalete Enmasillando el brazalete

Para darle un poco mas de profundidad al decorado (y aumentarle un grado más la dificultad) me propuse hacer que las líneas que están en relieve quedasen realmente entrelazadas, y que hubiese un cambio de nivel como si una se metiese por debajo de la otra. Me llevo alguna que otra hora más de buril conseguir que este efecto quedase bien, pero estoy muy contento con el resultado.

brazalate enmasillado brazalate enmasillado Brazalete enmasillado

Cuando terminamos con la pasta de sal la dejamos secar y puesto que la base es de cartón, podemos meter la pieza al horno a no mucha temperatura y dejarlo un par de horas para que se cueza bien la masa. Tras el horneado, le apliqué una capa de cola blanca para asegurar un poco toda la pieza, pero tampoco creo que sea realmente necesario hacerlo.

Para el acabado, puesto que me baso en la cultura celta, voy a intentar simular un material que dichos pueblos emplearon a menudo: el bronce. Si buscáis por internet adelante, encontrareis múltiples sitios con tutoriales para conseguir el efecto bronce con pintura, solo que siempre se refieren al bronce oxidado (ese color verde clarito con vetas doradas) típico de las estatuas de hace 500 años. pero como estamos imitando una pieza de orfebrería, recrearemos el color natural del bronze.

Para no alargar demasiado el tutorial, y puesto que simular el bronce sin oxidar es un efecto muy concreto en el que me gustaría profundizar, voy a preparar otra entrada dedicada específicamente a esta técnica de pintado. Como adelanto, utilicé pinturas acrílicas y rematé la pieza con un barnizado de acabado satinado, para aportarle un leve brillo que simule el brillo natural del bronce, y este es el resultado.

brazalete terminado brazalete en brazo

Espero que os haya gustado el tutorial, y no dudéis en consultarme todas las dudas que tengáis o compartir vuestra experiencia a través del blog, el e-mail o las redes sociales.

¡Un saludo!

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